La broma infinita- DAVID FOSTER WALLACE

wallace

 

Se le atribuye a Borges aquella frase lapidaria cuando le preguntaron sobre Cien años de soledad.

– Que de los cien me sobran cincuenta.

No es descabellado afirmar que suelen sobrarle motivos y páginas a la mayoría de novelas que exceden de las trescientas. Hay excepciones, claro, pero eso depende, más que de la calidad del manuscrito,  de la paciencia y grado de enfermedad mental que acuse el lector.

Este caso no se escapa. De las más de mil doscientas páginas de esta edición me quedé en la seiscientos veintiuno, más o menos la mitad, y digo lo mismo que Borges,

¿qué le pareció la broma.?

Que le sobra la mitad.

También afirmo que los escritores escriben mejor de lo que mejor conocen.

En este caso la novela se sostiene en tres cimientos:

El tenis.

La depresión (tristeza, insatisfacción)

Las adicciones.

Y sigue un patrón: *(tómese el término sustancia como cualquier elemento adictivo que sea asimilable por el cuerpo humano)

Tenis

Sustancia.

Adicción

Tenis

Sustancia.

Insatisfacción

Tenis

Sustancia

Adicción

Tenis

Sustancia

Terapia

Y  depresión, mucha depresión, personajes deprimidos y adicción, muchas adicciones, y personajes adictos y deprimidos e insatisfechos, y la infelicidad, ah, siempre la infelicidad. De hecho, en gran parte de la novela puede funcionar como un perfecto manual de autoayuda. (El autor resulta brillante en su calificación del alcoholismo o la depresión y se nota, se nota cuando el escritor se siente a gusto, porque se extiende, y se gusta, se extiende y se gusta y así)

Por lo demás, narración fosfénica y compulsiva, afectada, envuelta en el referido aire nihilista, con pinceladas de infantilismo intencionado, ramalazos de diletante, con destellos, destellos, sí, destellos en luz de bronce que nos reconcilian con la Literatura.

Y entonces es cuando se vuelve divertida, agradable, alocada, cínica, inteligente, descorazonada, descorazonadora, corazonadora y lo que ustedes quieran, mil doscientas páginas proporcionan campo de sobra, aunque no entrañable, digo yo,  esa familia Incandescenza, no, no creo que eso lo consiga, pero me ha gustado. Pese a abandonar a mitad de curso, me ha gustado, es la verdad.

Y no, no voy a disgregar sobre el autor.

Aquí pongo el punto.

 

Palabras clave: Año de la ropa interior Depend.

 

Edita: Random House.

 

Color: azul venoso.

Huele a: ambición.

Sabe a: aspirina.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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