El viaje a la felicidad- Eduardo Punset

punset

 

La felicidad.

Ay.

La Felicidad

¿Qué es la felicidad?

¿Es lo que deseamos?

¿Dónde se encuentra?

Al menos en este libro el autor no se anda por las ramas. ¿Qué es la felicidad?

“La felicidad es la ausencia de miedo”

Gracias, Eduardo. Algo es algo. Ya sabemos por dónde van los tiros.

El hombre político y tal.

El viaje a la felicidad es un libro nuevo, con nuevas ideas, nuevos conceptos que se asientan sobre viejas ideas y viejos conceptos.

El ser humano, homínido, con sus herencias atávicas, tiene establecidos mecanismos para salvar la vida, escapar del Mamut… y también está facultado para imaginar el futuro… los futuros males… ¿cuándo moriré? ¿cómo moriré? ¿podré pagar mis facturas?

Este libro explica que una parte del cerebro llamada neocórtex compone la imaginación, filtra una realidad que nosotros creamos y en ese saco llegan todos los miedos, la ansiedad…  ¿perderé mi trabajo? ¿fichará mi equipo a un delantero?

Y esa ansiedad, esos miedos, son los que nos impiden ser felices.

Dice Eduardo. Yo no lo sé, lo admito.

Pero el libro es ameno, entretenido, se explica todo un poco mejor, los motivos, las circunstancias, la herencia genética, el contexto de las nuevas sociedades de bienestar, la influencia del dinero y la salud y cómo pueden incidir en nuestra felicidad…

Todo es creíble, sensato, racional, pero, ¿y ahora qué?

Si ya sabemos por qué…

¿Cómo cambiarlo?

¿Tenemos la solución?

Después de esta vuelta circular de exploración y conocimiento nos topamos con  la primera pregunta:

Cogito, ergo sum.

¿Y qué hacemos?

¿Cómo evitar el miedo?

Y entonces volvemos a los viejos sistemas como rezar,  adscribirse al panteísmo de Tagore, tomarse unas copas, echar, esnifar, un polvo, cien polvos, suscribirse a la Champions, apuntarse al gimnasio para descargar un saco de hostias dentro de otro saco de castillos en el aire, nada menos.

El libro termina con unas fórmulas que resultan irrisorias y sobran pues nadie, ni Eduardo Punset ni ningún otro listillo comecocos, nos indica cómo ponerlas en práctica, cómo alcanzar la  felicidad. Un tinglado como el que describe no puede sintetizarse en tres formulillas de chichanabo porque nadie nos dice cómo ponerlas en práctica.

Entonces, Eduardo, ¿la felicidad existe?

¿Se puede llegar a ella?

¿Está el ser humano capacitado para alcanzar ese tipo de felicidad?

¿Realmente es la mejor felicidad posible?

¿Por qué?

¿Por qué tendría que ser importante llegar a ese tipo de felicidad?

¿Estamos seguros de eso?

¿Se puede encontrar la felicidad en la infelicidad?

No lo menciona el libro así que me tomo la licencia de añadir que el sentimiento humano que más une, el más esencial y el que más agrega incondicionalmente es… el ODIO.

¿O no?

El ejercicio de plantear preguntas conduce, inevitablemente, a muchas más preguntas.

Seguimos explicando el Monolito.

Libro interesante, por descontado.

 

 

 

Edita: Destino

Color: arco iris.

Huele a: confeti.

Sabe a: hueso.

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